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Lecciones del fútbol

Columnista de opinión:  Laura Luna

Twitter: @LauraMLuna

“El problema con los árbitros es que conocen las reglas, pero no conocen el juego”.

William Shankly

Con un partido de fútbol empatado a última hora y una serie de penales que no nos favoreció, Colombia sale del mundial de Rusia de 2018. A mi juicio, un desempeño destacable y un resultado negativo, más producto del azar que del esfuerzo, que demuestra que los juegos también se ganan con algo de buena suerte.

Sin embargo, hay varias lecciones para destacar. La primera Islandia, un país que más parecía inventado para justificar series en netflix que dedicado al balompié dio cátedra de buen juego y evidenció que la novatada no se paga siempre con incertidumbre. El deporte como la política, requiere más de disciplina que de experiencia.

Luego viene Japón contra Bélgica, un partido que parecía resuelto para los nipones con dos tantos a favor, termina siendo empatado y luego ganado por el adversario. En un abrir y cerrar de ojos cambia el marcador y los antes triunfadores, se despiden de la competencia.

Todo un evento de análisis, la reacción ante la evidente derrota que impulsó al contrincante para atacar. El vencido no se reconoce perdedor porque sabe que más allá de las estadísticas tiene que seguir jugando y en su persistencia, anota más goles y voltea el marcador a favor. No como nosotros, que sabemos que, si hay que hacer una fila para reclamar en total derecho por una falla en un servicio público, claudicamos solo ante la duda de que nuestro problema no sea solucionado.

Estamos tan mal acostumbrados a la derrota, que nos damos por vencidos sin siquiera intentarlo. Así que enhorabuena, el triunfo de Bélgica como lección para no titularnos perdedores hasta que haya sonado el pitazo final. Y como analogía es bueno traer a colación, el triunfo de Duque para los petristas, pues, aunque el adversario es el nuevo presidente, los perdedores son la oposición y este juego dura cuatro años.

Y por último y no menos importante, Yerry Fernando Mina González (Guachené, Cauca; 23 de septiembre de 1994) un central que en tres ocasiones puso a Colombia a titular en el Mundial. Un colombiano humilde nacido en las entrañas del conflicto que se sobrepuso a la violencia para brillar y apasionar a un país entero. Un ejemplo de dedicación, trabajo fuerte y responsabilidad que atribuye a su fe todos los logros, pero igual madruga a entrenar diariamente para mejorar su técnica. Una lección completa para quienes creen que las pasiones solo se impulsan con ideas y no con acciones.

Enmienda: Según la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), tras la firma de los acuerdos de paz en noviembre del 2016 hasta la fecha se han reportado 59 crímenes contra representantes de los pueblos originarios. Y no se oye nada. Ahora que ya no suena duro el fútbol toca voltear los ojos a lo importante.

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